“Quiero aportar algo a la sociedad. Y este es un modelo alternativo que puede cambiar y mejorar la vida de mucha gente”.

Julio Pérez-Tomé es un hombre de serios principios éticos y un apasionado de las nuevas tecnologías. Estudió Comunicación en la prestigiosa Universidad de Navarra y el Programa de Desarrollo Directivo en el IESE (Madrid). Su vida profesional ha estado desde el comienzo muy ligada al diseño, el branding y la publicidad, como demuestra su paso, al inicio de su carrera, por empresas tan reconocidas como Wunderman. Su espíritu emprendedor e inquietud por iniciar nuevos proyectos le llevó a crear y dirigir, durante más de 20 años, la agencia de marketing y branding Adverbo y a continuación Linknow. La comunicación y las nuevas tecnologías le sedujeron hasta tal punto que llegó a ser el Responsable de Comunicación de TEDxCanarias, un spin off de TED, la conocida empresa estadounidense dedicada a difundir potentes ideas a través de charlas impactantes compartidas en Internet. Además, ha participado en diferentes empresas y proyectos empresariales como Dontknow Internet e Innovation Center for Collaborative Intelligence. Ha compartido sus conocimientos a través de publicaciones (artículos en prensa, blogs y libros como Beautiful Pyme, publicado por McGraw-Hill), su presencia en radio y conferencias.

En paralelo ha desarrollado su actividad de formación y consultoría bajo el concepto SmartPerson Generation. El axioma de este concepto es muy sencillo: “lo importante no es que la tecnología sea inteligente, sino que lo sea mi relación con ella”. Es decir, “la falta de control tecnológico – por miedo o desidia – que se comprueba en miles de profesionales, es la clave. Si dominas la tecnología, tu trabajo, tus energías y tu tiempo crecen, pero si es la tecnología la que te domina, tu actividad se diluye y mengua en una improductividad estéril”. Sus sesiones se dirigen a altos directivos con funciones de liderazgo y responsabilidades en la gestión de equipos, que necesitan adaptarse al cambiante y complejo ecosistema digital. En ellas transmite una visión integral sobre las oportunidades y amenazas que plantea la tecnología y analiza el impacto social que supone la digitalización para la vida de las personas y las organizaciones. Sus programas formativos las imparte en formatos diversos: charlas, conferencias, clases o entrevistas individuales, y están diseñados a la medida de cada organización, dependiendo del nivel de conocimiento digital que tengan los directivos. Algunas de las firmas para las que ha trabajado como consultor son PricewaterhouseCoopers, Accor Services y Konecta.

Su participación en el proyecto de InnovaMinex no fue fortuita, ya que era inversor en MinexCorp. Desde el principio le plantean que forme parte del equipo impulsor del proyecto. Aunque Julio había oído hablar de las criptomonedas, le parecía algo lejano, para frikis de las finanzas e Internet. Pero al abrírsele la puerta para trabajar en el proyecto, su curiosidad por la innovación digital le hizo aceptar el reto y replantearse sus ideas sobre el tema, presentando una interesante propuesta de marketing y comunicación. Por otro lado, quería aportar algo a la sociedad. “La gente está harta de los sistemas tradicionales de banca e inversión que han engañado a la gente. Éste es un modelo alternativo porque puede cambiar y mejorar la vida de muchas personas. Y la guinda es la explotación de minas de oro, porque otras criptomonedas, por ejemplo, están basadas en futurología: la moneda sube si aciertan el futuro”. Según Julio, lo que le atrajo del proyecto fue la innovación, su solidez y la conexión con las personas que trabajan en él.

Por el momento su labor como Director de Marketing consiste en que funcione el branding. “Lo que tiene valor es el reconocimiento de la marca, hacer soñar a la gente, incluso con un producto que no está terminado”, afirma. “El producto tendrá éxito si alcanza suficiente reconocimiento y el modelo es de fiar. En los grandes proyectos de criptomonedas es más importante lo que hay detrás. Y lo que más me atrae de InnovaMinex son las personas que están detrás del proyecto. Personas de verdad, que trabajan duro, que son divertidas y auténticas. Y eso aquí es más importante que en un producto convencional. La transparencia resulta fundamental porque existen riesgos, como en cualquier negocio, y en este caso como es fenómeno tan nuevo, las reticencias son más fuertes”, concluye.

Según Julio Pérez-Tomé, el público de InnovaMinex está en foros donde hay una economía real que muchas autoridades todavía no se han atrevido a reconocer y a los que van a llegar por medios no convencionales. En cuanto los INX se conozcan en las comunidades de blockchain y criptomonedas, el salto a los medios será sencillo. Lo importante es crear una buena comunidad de usuarios.

Share the news!