China apuesta fuertemente por la “Minería Inteligente”

¿EN QUÉ CONSISTE LA MINERÍA INTELIGENTE?

Tecnologías como las etiquetas RFID, los equipos automatizados o el software de monitorización están reemplazando gradualmente el trabajo manual. Pese al freno que supone la escasez de operarios cualificados y las regulaciones medioambientales de los gobiernos, los analistas confían en que la transformación tecnológica de este sector se consolide en los próximos años y, con ella, su producción. Sobre todo, en campos como la minería de oro, acero, carbón y no metálica.

CHINA, UNO DE LOS PRIMEROS PAÍSES EN IMPLEMENTAR LA MINERÍA INTELIGENTE

Zhaojin Mining Industry, uno de los mayores productores de oro de China, planea invertir este año 120 millones de yuanes (unos 19 millones de dólares) en tecnología que le permita emprender la explotación “inteligente y automatizada” de varias de sus minas, como parte de una estrategia a largo plazo para contrarrestar el aumento de los costes laborales.

Según Weng Zhanbin, CEO de la compañía (cotizada en Hong Kong, pero con sede en la provincia de Shandong), confían en amortizar dicha inversión en equipos y software a lo largo de los próximos cinco años. “Este año hemos reservado por primera vez un presupuesto diferenciado para las actualizaciones de tecnología, con el objetivo de elevar la calidad de todos nuestros procesos de producción. Estamos abordando todos los aspectos, desde los métodos de minería hasta la tecnología de fundición de mineral, así como la implementación de la minería inteligente sin trabajadores”.

Weng dice además que: “La mecanización, la automatización, la digitalización y las operaciones inteligentes serán los cuatro pilares de nuestra estrategia, que incluirá también la adopción de la tecnología big data con el fin de recopilar datos operativos que ayuden a los responsables de la compañía a tomar mejores decisiones”.

PAÍSES SUDAMERICANOS COMO COLOMBIA O MÉXICO CENTRAN SU ATENCIÓN EN LA MINERÍA INTELIGENTE

Este tipo de inteligencia minera está llegando de forma progresiva a países sudamericanos como Colombia, México o Chile, donde se espera que en los próximos años esté totalmente implementada en dichos países.